MEMORIAS DE BEBÉ

domingo, 16 de agosto de 2009


El día sábado 15 de agosto (feriado en Guatemala), me tocó estar al cuidado de mi sobrinito, quien actualmente tiene 8 meses y a quien adoro. Me comprometí con mi hermana y mamá en cuidarlo mientras ellas asistían a un compromiso, para lo cual no tuve ningún problema, pero en el lapso de tiempo que compartimos juntos, comencé a tener recuerdos propios mas o menos de esa edad.

No sé si a ustedes les ha pasado, pero yo tengo recuerdos de cuando tenía meses de nacido, tengo recuerdos de cuando cumplí mi primer añito, tengo recuerdos de cosas que en mi corta existencia me llamaron la atención y que nunca olvidé.

Jamás he olvidado el perfume de mi madre por las mañanas cuando se disponía salir al trabajo, recuerdo observarla desde mi cuna cuando con mucho cuidado se arreglaba el cabello y se aplicaba maquillaje (no mucho solamente sombra en los ojos y lápiz labial).

También recuerdo las horrendas camisas y playeras que mi padre se ponía, con diseños raros como puntos, flores y quíen sabe qué otras cosas (pero era lo que estaba de moda, recuerden que eran los años 70), en esos años hasta los hombres usaban pantalones acampanados.

Mi padre tenía que salir a escondidas de la casa para que yo no lo viera, pues me invadía un gran sentimiento de tristeza y eran mares de lágrimas al verlo partir, yo deseaba con todas las fuerza del mundo ir con él, pero por obvias razones era imposible (claro que a esa edad eso es incomprensible).

Recuerdo cómo mi abuelita y mi tía cuidaban de mí, cuando tomaba mis biberones con leche y hasta los desayunos que me prepararon mientras crecía, jamás olvidaré mi primer cepillo de dientes que mientras te limpiabas emitía un sonido de campanita lo cual me encantaba, eran mis momentos favoritos, sentir el sabor de la pasta dental y el sonido de ese pequeño cepillo.

Tengo memoria también de mis juguetes favoritos, un pequeño oso llamado Julito, de mi triciclo rojo metal y también del poderoso Big Wheel (creo que dejé mareada a toda mi familia con este último juguete porque emitía un sonido mientras pedaleabas). Recuerdo un pequeño car-wash que mi tía me obsequió y también de una pista de carreras de Snoopy y sus amigos.

Tengo grabados bastantes momentos, pero créanme que los mejores recuerdos de toda mi niñez fueron todos esos días cuando regresaban mis padres del trabajo, de cómo mi madre me tomaba en sus brazos y me hablaba con tanto cariño (como sí hubieran pasado años sin verme), son invaluables las memorias de cómo mis dos padres me llenaban de besos y caricias, realmente era especial saber que ellos estaban tan contentos como yo de verlos.

En ese lapso de tiempo, en que mi sobrino y yo compartimos juntos quise de alguna manera dejarle lindos recuerdos, de los juegos que tuvimos, de los momentos que me tocó darle sus biberones y de la pequeña siesta que juntos tomamos (créanme para mí ese momento fue algo sumamente especial). Me he prometido a mi mismo que todos los días me esforzaré para que mi sobrino tenga tan lindos recuerdos como yo los tuve, así como también he jurado con mi vida que el día que sea padre, jamás olvidaré que esos pequeños y lindos cerebros están almacenando cada segundo de su existencia y deseo que cada momento que vivan sea realmente especial (aunque mas adelante ellos también hablen de lo horrendas que eran las camisas que usé... jijijiiiji).

Qué puedo concluir de esto?:




  1. Por más pequeños que sean los bebés, por favor esfuércense por mostrarles todo el afecto que tienen hacia ellos, créanme que no se olvida, no importa qué tan cansados o frustrados vengan del trabajo, es importante que aunque fuese por unos breves segundos darles un beso, un abrazo, una sonrisa y un te quiero (en lo personal jamás lo he olvidado).

  2. Traten de conseguir un cepillo de dientes con campanita... son fascinantes!... jijijiji.

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