Queridos amigos... cómo podemos olvidar los recuerdos de los primeros encuentros con el sexo opuesto? (suspiro).Este tema puede resultar sumamente extenso y no pretendo aburrirlos, además es muy probable que este tópico lo divida en varias partes.
Pero iniciemos recordando... puede ser que para muchos su primero contacto fue en el colegio, otros en sus colonias o residencias, otros en fiestas de cumpleaños, en fin las situaciones pudieron ser infinitas... pero curiosamente ese primer contacto no fue el más agradable de todos.
Hay que enfatizar que cuando se es niño, los varones tienden a realizar juegos y actividades de mayor esfuerzo físico y de cierto grado de rudeza, mientras que las féminas son mas delicadas.
Las diferencias entre el sexo masculino y femenino para una cierta edad resultaban abismales, lo cual no era del mayor agrado ni para un bando ni para el otro. En mi caso recuerdo haber tenido 5 años y nos reuníamos con los amigos del colegio a la hora de recreo (o receso) y nos dedicabamos a hablar sobre lo odiosas que eran las niñas, sobre sus conductas "tan delicadas", que no entendíamos por qué las niñas no podían jugar como nosotros, inclusive fingíamos utilizar "spray´s en aerosol antimujeres" jajajajaja.
Luego a la misma edad, logre escuchar a las niñas decir que no entendían cómo los varones podían ser tan rudos, tan mal educados, tan groseros, que no les importaba sudar a la hora de recreo (o receso), ni comer como cerdos, que detestaban cuando alguien les jalaba sus colas (o su cabello).
Recuerdo perfectamente cómo amigos míos (y en algunas travesuras también me incluyo), haber participado en jalones de pelo, quitarles las colitas a las niñas y jugar a que no se las regresabamos, sacadas de lengua, tirarles la pelota, quitarles los sueteres, esconderles los cuadernos y lápices, etc, etc, etc. Lo cual hoy por hoy todos sabemos que se debia a que las niñas que sufrieron estos pequeños altercados, eran las niñas que más nos gustaban y que no podíamos confesar jajajajajaja.
Resulta increíble pensar que desde muy temprana edad las diferencias resultan tan obvias y al mismo tiempo tan importantes, que prefieren no tener mayor contacto con el sexo opuesto. Luego en el camino esas diferencias siguen existiendo, pero ya no resultan tener mayor peso, ya que al mismo tiempo se llega a conocer una pequeña cosa llamada AMOR. (en la siguiente entrada del blog estaré tocando este tema).

